Cumplimiento

Desde el 2 de agosto de 2026 tu chatbot tiene que decir que es una IA

El artículo 50 del AI Act obliga desde el 2 de agosto de 2026 a que cualquier chatbot, asistente web o agente de voz se identifique como IA. Qué revisar en tu web, WhatsApp y teléfono.

Equipo RespondeYA5 min de lectura

Si su empresa usa un chatbot en la web, un asistente en WhatsApp o un agente de voz que responde al teléfono, tiene una obligación legal nueva desde el 2 de agosto de 2026: decir, de forma clara, que la persona al otro lado está hablando con una inteligencia artificial. No es una recomendación de buenas prácticas. Es una obligación de transparencia recogida en el artículo 50 del Reglamento (UE) 2024/1689, el AI Act europeo, y afecta a cualquier negocio que use estos sistemas, tenga el tamaño que tenga.

Este artículo explica qué dice exactamente la norma, a quién afecta, qué ha cambiado con el aplazamiento reciente de otras partes del reglamento, y qué debe revisar esta misma semana en sus canales de atención.

Qué dice exactamente el artículo 50 del AI Act

El artículo 50 del Reglamento (UE) 2024/1689 impone una obligación de transparencia que se aplica desde el 2 de agosto de 2026: cuando una persona interactúa con un sistema de inteligencia artificial —un chatbot, un asistente conversacional en una web, un agente de voz al teléfono— debe ser informada de forma clara de que está hablando con una IA, salvo que resulte evidente por el contexto. La misma lógica se extiende al contenido: si un texto, una imagen, un audio o un vídeo ha sido generado o manipulado por un sistema de IA, debe identificarse como tal cuando se presenta al público.

No hace falta que el sistema sea sofisticado ni que tome decisiones automatizadas de alto riesgo. Basta con que mantenga una conversación con una persona en nombre de la empresa. Un asistente de voz que gestiona llamadas de una clínica, un bot que responde consultas de un hotel por WhatsApp o el chat de soporte de una tienda online entran todos dentro del ámbito de esta obligación.

A quién afecta: no hace falta ser "de alto riesgo"

Uno de los malentendidos más habituales es pensar que el AI Act solo afecta a sistemas de "alto riesgo" —contratación, crédito, sanidad crítica— y que una pyme con un chatbot de atención al cliente queda fuera. El artículo 50 no distingue por nivel de riesgo: es una obligación de transparencia horizontal, aplicable a cualquier proveedor o usuario de un sistema de IA conversacional, sin importar el sector ni el tamaño de la empresa. Una asesoría con tres empleados que usa un asistente de voz para gestionar llamadas tiene exactamente la misma obligación que una gran corporación.

El aplazamiento del Reglamento Ómnibus no libra de esta obligación

En los últimos meses ha corrido la idea de que el AI Act "se ha retrasado". Es cierto solo en parte. El Reglamento Ómnibus (UE) 2026/1744 aplazó los plazos de las obligaciones de los sistemas de alto riesgo: las del Anexo III pasan al 2 de diciembre de 2027 y las del Anexo I al 2 de agosto de 2028. Ese aplazamiento afecta a los requisitos más exigentes del reglamento —evaluación de conformidad, gestión de riesgos, supervisión humana reforzada— que aplican a sistemas de alto riesgo.

La obligación de transparencia del artículo 50 no forma parte de ese paquete aplazado. Sigue aplicándose desde el 2 de agosto de 2026 tal como estaba previsto. El Ómnibus aplazó plazos, no eliminó requisitos, y confundir ambas cosas puede llevar a una empresa a pensar que tiene más margen del que realmente tiene.

Quién vigila esto en España: la AESIA

En España, la autoridad responsable de la supervisión del AI Act es la AESIA, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial. Tiene competencias de inspección y de sanción sobre las empresas que operan sistemas de IA en territorio español, incluida la obligación de transparencia del artículo 50. Esto significa que el cumplimiento de esta norma no depende de que un cliente denuncie o de que salga en prensa: es una autoridad administrativa la que puede iniciar una inspección.

Qué pasa si no cumple

El propio Reglamento (UE) 2024/1689 fija sanciones máximas de hasta el 7 % de la facturación global anual de la empresa o 35 millones de euros, la cifra que resulte mayor. Ese tope corresponde a las infracciones más graves del reglamento, y el importe final de cada sanción depende de la naturaleza, gravedad y duración del incumplimiento. Pero el marco de referencia deja claro que no se trata de un régimen simbólico: es un régimen sancionador con capacidad real de impacto en el balance de una empresa.

Cómo lo resuelve LIA

LIA, el asistente de RespondeYA, se identifica como inteligencia artificial al inicio de cada conversación, ya sea por voz, chat web o WhatsApp, antes de que la persona que llama o escribe entre en el motivo de su consulta. No es una capa añadida a posteriori: es parte del guion de apertura de cualquier conversación gestionada por LIA, precisamente para que la empresa que la usa cumpla con el artículo 50 sin tener que configurarlo caso por caso.

Checklist de 5 puntos: qué revisar esta semana

  1. El chat de su web. Compruebe el primer mensaje que ve un visitante al abrir el chat. Debe quedar claro, sin ambigüedad, que está hablando con un asistente de IA y no con una persona.
  2. WhatsApp Business o su canal de mensajería. Si usa un bot o un asistente automatizado para responder mensajes, el primer mensaje de la conversación debe identificarlo como tal.
  3. El teléfono. Si tiene un agente de voz que contesta llamadas, revise el saludo inicial: debe anunciar de forma clara que quien atiende es un sistema de inteligencia artificial, no una persona del equipo.
  4. Contenido generado con IA que publique. Si usa IA para generar textos, imágenes o resúmenes que se muestran al público —por ejemplo, respuestas automáticas por email o contenido de una landing—, revise si el contexto deja claro su origen o si necesita una indicación explícita.
  5. Un registro interno de qué proveedor usa y cómo se identifica. Guarde constancia de la configuración de transparencia de cada canal, para poder acreditarlo si la AESIA solicita información.

Si quiere ver cómo LIA gestiona esta identificación desde el primer segundo de una llamada o un chat, puede probar una demo de RespondeYA y comprobarlo usted mismo.

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